OPINIÓN

Miguel Aguirre: ¡Un grito desesperado!

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Vista de Fitero.
Miguel Aguirre: ¡Un grito desesperado!

Fitero ha sido sede de unas jornadas que han llevado por título 'Los retos de la migración en los pueblos de Navarra: Fitero como lugar para la reflexión'. Estas jornadas tienen sus antecedentes locales en el diagnóstico de convivencia realizado entre los años 2019 y 2020 y en el 'Plan de Convivencia' presentado el pasado mes de marzo de 2022 por el Ayuntamiento de Fitero y la propia directora general de Políticas Migratorias de Gobierno de Navarra.

Estás jornadas pretendían ser, y creo que se consiguió, la oportunidad para una reflexión compartida entre diferentes agentes implicados con la realidad migratoria local: servicios sociales, educación, entidades sociales, sociólogos y la propia comunidad migrante. Y una clara exposición de la diferencia del proceso migratorio que se da en la Ribera, en una parte de la misma de manera más intensa. Casi un 25%de población migrante en Fitero nos obligaba a estas jornadas y a estas reflexiones.

Las conclusiones, que pronto verán la luz, no distan mucho de todo aquello de lo que venimos hablando y valorando desde hace tiempo.

Sin entrar en el detalle de todas y de cada una de las conclusiones de dichas jornadas, hay algunos aspectos que no podemos pasar por alto.

Según el Observatorio de la Realidad Social de Navarra la zona de Navarra con más paro, con menos renta, con la mayor tasa de riesgo de pobreza, con un 23% menos de empresas respecto a 2009 y en el furgón de cola de las pensiones es la Ribera de Navarra. También es la Ribera la zona que vive la mayor intensidad de acogida de población migrante en comparación con otras zonas de la geografía navarra.

El último informe de dicho Observatorio, publicado en fechas recientes, sitúa nuevamente a Fitero en el furgón de cola, siendo uno de los pueblos, junto a Cintruénigo y Corella, donde ha aumentado el riesgo de pobreza severa. El escenario no es alentador y la impotencia va en aumento ante la ausencia de herramientas municipales para afrontar esta realidad.

Uno de ellos, preocupante hasta el extremo, es el referente a la educación. El alumnado migrante en el colegio público Juan de Palafox roza el 70%. Desde que comenzó el curso, allá por septiembre, se han ido incorporado gradualmente a las aulas 22 nuevos niños. Nuestro colegio es más una escuela social que un centro educativo. Con esta realidad social en nuestro colegio, la figura del promotor escolar no debía estar sometido a ninguna convocatoria de libre concurrencia, es urgente contar, dada las características de nuestro alumnado, con la figura permanente y estable de un promotor escolar.

Los niveles curriculares en nuestro centro son bajísimos, la preocupación de los padres va en aumento, como no puede ser de otra manera, y ya hay quienes han optado por buscar alternativas que garanticen la educación de sus hijos fuera de Fitero.

Una de las primeras barreras para la integración de quienes llegan a Fitero es el idioma. No podemos estar mendigando, a golpe de subvenciones, cursos de alfabetización para migrantes que ayuden a eliminar esa primera barrera de integración que es el idioma. Necesitamos planes de alfabetización, a medio y largo plazo, no “cursillos” de unos meses bienintencionados. ¿Saben ustedes lo que cuesta, realmente, crear y mantener un grupo de alfabetización en nuestro pueblo? ¿Saben de los esfuerzos y las dificultades con las que nos encontramos? No podemos añadir más dificultades a las que ya existen.

Otro de los temas de los que se habló durante las jornadas es el referente a la Renta Básica Garantizada; un tema que por muy espinoso que parezca hay que ponerlo encima de la mesa. Y hay que ponerlo sobre la mesa porque en muchos casos es la propia renta básica la que está cronificando la pobreza.

¿Es necesaria la renta básica? Por supuesto, siempre he sido defensor de dicha renta de inclusión, pero ¿realmente está cumpliendo sus objetivos? Por supuesto que no. Y el caso de Fitero es especialmente significativo, pues es nuestra mancomunidad de servicios sociales la que mayor número de rentas básicas aglutina de toda Navarra.

Ya los datos de toda Navarra hacen sospechar que algo falla. La Dirección General de Protección Social y Cooperación al Desarrollo del gobierno navarro indican que en 2021 hubo 1.404 personas que extinguieron o paralizaron el cobro de la "renta garantizada" por motivos de incorporación al mercado laboral. Así, sobre un total de 41.564 beneficiarios, estaríamos ante un intrascendente 3,3% que se incorporan al mercado laboral.

Insisto. Para que no quede lugar a dudas. Renta básica sí, pero como una verdadera herramienta de inclusión. Si dicha renta no va adherida a un compromiso por la formación o por la incorporación en el mercado laboral, servirá de muy poco.

Y, evidentemente, para que haya una incorporación en el mercado laboral hace falta trabajo. Trabajo que falta en La Ribera como lo indican los informes del Observatorio de la Realidad Social. Y más aún en este rincón, en el Valle del Alhama, donde nos desangramos a una velocidad de vértigo. Necesitamos que Gobierno de Navarra elabore un plan estratégico urgente, garantizando que su implementación provoque un verdadero desarrollo económico y no medidas quirúrgicas cuyos resultados todos conocemos.

Las jornadas dieron para más, para mucho más. Se abordaron temas como las dificultades de socialización, para observar como nuestro pueblo se va transformando físicamente, como se van deprimiendo nuestros cascos antiguos y no salen adelante los planes de rehabilitación a pesar del empeño que ponemos.

Si Gobierno de Navarra no entiende nuestra situación, si no establece un plan estratégico urgente, nuestro futuro será aún más oscuro del que ya tenemos. Los ayuntamientos no disponemos de herramientas para afrontar esta realidad, nos guste o no. Les guste o no. Estas líneas no pretender ser solo crítica, sino un grito desesperado.

Hagan algo, ¡Pero háganlo ya¡

Nosotros lo estamos esperando.

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