- Arte urbano para transformar la ciudad
- Cuatro miradas distintas sobre el espacio público
- Un mural participativo contra la violencia hacia las mujeres
- El proceso creativo también será protagonista
Futura Tudela 2026 volverá a llevar el arte urbano a las calles de la ciudad entre el 15 y el 23 de julio.
El festival internacional, que celebra este año su tercera edición, reunirá a artistas de España y México con cuatro propuestas que combinarán muralismo, abstracción geométrica, escenas urbanas y creación participativa.
En esta edición se realizarán tres intervenciones murales en distintos puntos de Tudela: Alegría del Prado trabajará en la calle Pedro Legaria Armendáriz, Spogo intervendrá en el pasaje Casa Cuna y Udatxo lo hará en la plaza San Nicolás. Además, la artista tudelana Belén Puyo coordinará un mural participativo en la calle Verjas, en colaboración con el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Tudela.
Arte urbano para transformar la ciudad
La concejala de Cultura, Reyes Carmona, ha destacado que Futura Tudela se ha consolidado como una de las iniciativas culturales más reconocibles de la ciudad, manteniendo su objetivo inicial de convertir el espacio público en un lugar de encuentro entre el arte y la ciudadanía.
Según ha explicado, el festival parte de la idea de que la cultura no debe quedar limitada a los museos, sino que también puede salir a la calle, dialogar con los barrios y formar parte de la vida cotidiana de los vecinos.
En esta misma línea, la edición de 2026 seguirá ampliando el mapa artístico de Tudela, incorporando nuevos espacios y creando un patrimonio contemporáneo que quedará visible para vecinos y visitantes.
Cuatro miradas distintas sobre el espacio público
El festival contará este año con la participación de Alegría del Prado, dúo artístico formado por Octavio Macías Alegría, de Guadalajara, México, y Ester González del Prado, de Burgos. Su propuesta se caracteriza por un universo simbólico y natural, con obras de gran formato en las que conviven animales, elementos orgánicos, figuras mitológicas y una mirada de conciencia hacia el planeta.
El artista Spogo, nombre artístico del barcelonés Carlos García, aportará al festival su lenguaje de abstracción geométrica. Su trabajo se basa en la relación entre formas, líneas, color y arquitectura, creando murales pensados específicamente para el espacio en el que se integran.
La artista vasca Udatxo, nombre artístico de Udane Juaristi, llevará a Tudela su mirada humana y urbana. Sus murales parten de escenas cotidianas, calles, bicicletas, fachadas o personas en movimiento, que transforma en imágenes llenas de color, ritmo y memoria urbana.
Un mural participativo contra la violencia hacia las mujeres
La cuarta intervención tendrá un marcado carácter social y participativo. La artista tudelana Belén Puyo desarrollará un mural colaborativo vinculado al 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
El proyecto se realizará en colaboración con el Área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Tudela y contará con la participación del Consejo por la Igualdad de Tudela. A partir de un proceso compartido de reflexión y creación, la artista transformará las aportaciones de las personas participantes en una obra que combinará color, palabra y memoria colectiva.
La intervención busca convertir el espacio público en un lugar de encuentro, sensibilización y compromiso con la igualdad, reforzando una de las líneas más participativas de esta edición del festival.
El proceso creativo también será protagonista
El festival está coordinado por la asociación Asalto Proyectos Culturales, con Alfredo Martínez como comisario. Martínez ha subrayado que uno de los principales valores de Futura Tudela es que la ciudadanía puede disfrutar no solo del resultado final, sino también del proceso de creación de los murales.
Durante los días del festival, vecinos y visitantes podrán acercarse a los espacios de intervención, observar el desarrollo de las obras y conversar con los artistas. Según la organización, esta cercanía permite que el arte urbano se viva como una experiencia compartida y no únicamente como una obra terminada.
La selección de propuestas ha buscado, como en ediciones anteriores, un equilibrio entre figuración, abstracción, participación ciudadana y lenguajes artísticos diversos, con el objetivo de generar nuevas lecturas sobre la ciudad y sobre las personas que la habitan.