- Una vida entera dedicada a la pintura
- Las Bardenas, el agua y la luz como protagonistas
- Más de seis décadas de exposiciones
- Un homenaje a la creación artística local
La Casa del Almirante y el Museo Muñoz Sola se convertirán este verano en el mejor escaparate para conocer la trayectoria artística de Javier Sueskun, uno de los pintores más representativos de la figuración navarra contemporánea.
El próximo 11 de junio, a las 19:00 horas, se inaugurará la exposición retrospectiva "66 años aprendiendo", una ambiciosa muestra organizada por Tudela-Cultura que reúne cerca de ochenta obras realizadas entre 1960 y 2026.
La exposición permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre y permitirá recorrer las distintas etapas creativas de un artista que ha dedicado toda una vida a observar, interpretar y plasmar sobre el lienzo los paisajes y atmósferas de Navarra.
Una vida entera dedicada a la pintura
El título elegido para la muestra no es casual. A sus 78 años, Javier Sueskun sigue definiendo su trayectoria como un proceso de aprendizaje continuo. La retrospectiva pone de manifiesto cómo ha evolucionado su lenguaje pictórico a lo largo de más de seis décadas sin perder nunca la coherencia de una mirada profundamente personal.
Formado inicialmente bajo la influencia del hermano Adrián Martínez, conocido como Hamsi, en el colegio de los Jesuitas de Tudela, Sueskun aprendió desde muy joven a observar la luz, el color y el carácter del paisaje. Posteriormente completó su formación en Bellas Artes, donde consolidó un oficio que ha ido perfeccionando a lo largo de los años.
Su obra está marcada por una búsqueda constante de equilibrio entre técnica y emoción, entre observación y sensibilidad, convirtiendo los paisajes en espacios cargados de memoria y significado.
"66 años aprendiendo" no es solo una exposición retrospectiva, sino el retrato de toda una vida dedicada al arte y a la contemplación del paisaje navarro.
Las Bardenas, el agua y la luz como protagonistas
La concejala de Cultura, Icíar Les, destaca que la exposición nace con una doble vocación: acercar a la ciudadanía la trayectoria de uno de los artistas más vinculados al territorio y rendir homenaje a una vida entregada a la pintura.
La muestra permite apreciar algunos de los elementos más característicos de la obra de Sueskun. Entre ellos destacan las panorámicas de las Bardenas Reales, donde el pintor ha sabido capturar la inmensidad del paisaje mediante un extraordinario dominio de las brumas, las luces veladas y las transiciones cromáticas.
Otro de los aspectos más reconocibles de su pintura es el tratamiento del agua. Ríos, manantiales, reflejos y corrientes aparecen representados con una sensibilidad especial hacia la luz y las transparencias, convirtiéndose en uno de los sellos de identidad de su trabajo.
Más de seis décadas de exposiciones
La retrospectiva resume una trayectoria expositiva extraordinariamente amplia. Desde sus primeras muestras individuales a finales de los años setenta hasta la actualidad, Javier Sueskun ha expuesto en ciudades como Pamplona, Madrid, Zaragoza, San Sebastián, Olite, Tafalla, Estella o Castejón.
También ha participado en cerca de ochenta exposiciones colectivas y en numerosos proyectos compartidos con otros artistas navarros, consolidándose como una de las voces más reconocibles de la pintura figurativa de la Comunidad Foral.
Un homenaje a la creación artística local
Desde Tudela-Cultura se subraya que esta exposición supone también una apuesta por reconocer el trabajo de los creadores locales cuya obra forma parte del patrimonio cultural de la ciudad.
La exposición se distribuye entre las distintas salas de la Casa del Almirante y el espacio de exposiciones temporales del Museo Muñoz Sola, permitiendo al visitante descubrir de manera cronológica y temática la evolución de la obra del artista.
Además, el próximo 9 de julio, a las 19:00 horas, Javier Sueskun realizará la primera visita guiada a la muestra, ofreciendo al público la oportunidad de conocer de primera mano las claves de su trabajo y de su trayectoria. Con motivo de la exposición, Tudela-Cultura ha editado también un catálogo que podrá adquirirse al precio de 10 euros.
La retrospectiva invita a redescubrir a un pintor que ha convertido el paisaje en emoción compartida y que, más de seis décadas después de comenzar a pintar, sigue reivindicando el aprendizaje como motor de la creación artística.