- Un método basado en el engaño para acceder a las casas
- Intervención coordinada en Buñuel
- Interceptados de nuevo tras quedar en libertad
La detención de cinco personas en Buñuel ha permitido desarticular un grupo organizado itinerante dedicado a cometer hurtos en viviendas de la Ribera navarra.
Agentes de la Brigada de Prevención y Atención Ciudadana (BPyAC) de la Comisaría de Tudela actuaron en colaboración con la Policía Local de Buñuel para frenar su actividad.
Un método basado en el engaño para acceder a las casas
Según la información recabada por los agentes, el grupo utilizaba un “modus operandi” repetido en varios domicilios.
Llamaban a la puerta y, cuando los moradores abrían, una de las mujeres adoptaba una actitud cariñosa, dando besos y abrazos a la persona que respondía.
Mientras tanto, otra de las acompañantes entraba con la excusa de pedir agua o solicitar ir al baño.
En ese momento recorrían la vivienda y sustraían objetos y prendas de interés. En algunos casos llegaron a apoderarse de joyas y dinero en metálico.
Los agentes tienen constancia de que al menos accedieron a cuatro viviendas en Buñuel y a dos en Ribaforada siguiendo el mismo patrón.
El grupo habría entrado en al menos seis viviendas entre Buñuel y Ribaforada utilizando siempre el mismo método de distracción.
Intervención coordinada en Buñuel
La actuación policial comenzó cuando la Policía Local de Buñuel retuvo a cuatro mujeres, de entre 19 y 26 años, en el porche del ayuntamiento tras varios avisos.
En paralelo, efectivos de la BPyAC y una patrulla de Guardia Civil buscaron el vehículo que presuntamente daba apoyo al grupo.
El turismo fue localizado en la Plaza San José. Se trataba de un coche negro con placas de matrícula búlgaras.
En su interior se hallaron diferentes bolsas con ropa de mujer, lo que motivó la detención de su conductor, un hombre de 24 años.
Durante la intervención, varios vecinos identificaron a los arrestados como presuntos autores de los hurtos.
Interceptados de nuevo tras quedar en libertad
Tras ser puestos a disposición judicial, se decretó la puesta en libertad de todos ellos.
Agentes del Grupo de Policía Judicial de la comisaría de Tudela establecieron entonces un dispositivo de vigilancia.
Horas después, interceptaron el vehículo en la N113, al detectar un riesgo para la seguridad vial.
En el interior viajaban siete personas, lo que incrementaba el peligro tanto para los ocupantes como para el resto de usuarios de la vía.
El conductor dio positivo en el test indiciario de drogas.
El vehículo quedó inmovilizado al no poder acreditar un domicilio conocido ni efectuar el pago inmediato de las sanciones administrativas interpuestas.
La investigación continúa abierta para esclarecer si el grupo pudo actuar en otras localidades de la Ribera.