- Una actuación para mejorar la seguridad vial
- Cómo será la nueva glorieta de Buñuel
- Un cruce con dos señales de stop
El Departamento de Cohesión Territorial, a través de la Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras, ha licitado las obras de construcción de la nueva glorieta de Buñuel, situada en la carretera local NA-5200, que conecta Ribaforada, Buñuel y Cortes.
La actuación cuenta con un presupuesto de licitación de 530.226 euros, IVA incluido, y tiene como objetivo transformar la intersección actual, formada por una glorieta partida, en una rotonda cerrada que permita mejorar la seguridad vial en este entorno.
Una actuación para mejorar la seguridad vial
El proyecto se enmarca en el convenio suscrito entre el Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Buñuel, con el fin de dotar a la localidad de una infraestructura considerada necesaria para ordenar el tráfico rodado y reducir riesgos en la zona.
La nueva glorieta también facilitará la entrada y salida de vehículos pesados desde el Polígono Industrial de Buñuel, uno de los puntos clave de la intervención por el volumen de tráfico asociado a la actividad industrial.
Cómo será la nueva glorieta de Buñuel
La obra proyectada contempla la transformación de la actual rotonda partida en una glorieta cerrada. La nueva infraestructura dispondrá de una calzada de ocho metros de anchura, un arcén interior de un metro y un arcén exterior de 1,5 metros.
Además, contará con una isleta central elevada y ajardinada, una nueva red de drenaje, iluminación y la señalización necesaria para mejorar la circulación en el entorno.
El proyecto incluye también la construcción de un carril de deceleración de 155 metros, que permitirá facilitar la salida de la glorieta y el acceso al polígono industrial de Buñuel en dirección a la Autovía A-68.
Un cruce con dos señales de stop
En la actualidad, el cruce de la carretera principal, la NA-5200, se realiza mediante dos señales de stop situadas en la parte central de la intersección y colocadas perpendicularmente a la calzada.
La zona dispone también de señalización vertical que prohíbe los adelantamientos y limita la velocidad máxima a 60 kilómetros por hora. Sin embargo, la configuración actual supone un riesgo para la seguridad vial, especialmente para los vehículos pesados, aunque también afecta a la circulación de vehículos ligeros.
Con la construcción de la nueva glorieta, el Gobierno de Navarra busca mejorar la fluidez del tráfico, reforzar la seguridad en la intersección y facilitar los movimientos de entrada y salida en uno de los accesos estratégicos de Buñuel.
