- Rutas y naturaleza, eje de la promoción turística
- Patrimonio histórico con identidad propia
- Turismo termal y bienestar
- Paisaje, tradición y vida local
- Un destino compacto y bien conectado
Fitero ha aprovechado su presencia en FITUR 2026 para reforzar su posicionamiento como un destino que combina naturaleza, patrimonio, bienestar y turismo activo.
El Ayuntamiento ha puesto el foco en aquellos recursos que mejor definen el modelo turístico de la localidad: paisaje, itinerarios accesibles y experiencias ligadas al entorno.
La propuesta presentada huye del turismo masivo y apuesta por una forma de viajar más pausada, conectada con el territorio y pensada tanto para visitantes como para el público familiar.
Rutas y naturaleza, eje de la promoción turística
Uno de los grandes protagonistas de la promoción ha sido el entorno natural de Fitero y su red de rutas senderistas y ciclistas. Esta línea se verá reforzada con la próxima publicación de Turismo Navarra / Turismoa Nafarroa, titulada ‘Senderos de Navarra’, en la que se recomiendan varios itinerarios del municipio.
Entre ellos destaca el Circuito de Roscas, un recorrido accesible que permite conocer el paisaje local a pie o en bicicleta, y la Atalaya de Olmiguete, una ruta especialmente apreciada por quienes practican BTT y buscan vistas abiertas y contacto directo con la naturaleza.
La oferta se completa con la ruta saludable y cultural del Alhama, un itinerario que recorre el entorno fluvial y combina paseo, actividad física moderada y descubrimiento del paisaje.
Las rutas permiten recorrer Fitero a un ritmo tranquilo, integrando naturaleza, deporte y bienestar.
Patrimonio histórico con identidad propia
Más allá de las rutas, Fitero cuenta con un notable patrimonio histórico y cultural. El principal referente es el Monasterio de Santa María la Real, fundado en el siglo XII y considerado uno de los monasterios cistercienses más antiguos de la Península.
Su iglesia, el claustro y su relevancia histórica, ligada al origen de la Orden de Calatrava, convierten al monasterio en uno de los grandes atractivos culturales del municipio.
El casco histórico de Fitero, con calles tranquilas y arquitectura popular, invita al paseo y al descubrimiento sosegado, al igual que la iglesia parroquial de Santa María y las ermitas del entorno, entre las que destaca la de la Virgen de la Barda, muy vinculada al paisaje y a la tradición local.
Turismo termal y bienestar
Otro de los pilares del destino es el Balneario de Fitero, uno de los más antiguos de España, cuyas aguas termales ya eran conocidas en época romana.
El balneario y su entorno natural refuerzan la vertiente de turismo de salud y descanso, permitiendo combinar tratamientos termales, paseos y desconexión en un entorno tranquilo.
Paisaje, tradición y vida local
El paisaje agrícola tradicional, las huertas y los caminos rurales forman parte de la identidad de Fitero y contribuyen a crear un entorno reconocible y auténtico. Además, la localidad actúa como puerta natural a las Bardenas Reales, lo que la sitúa en una posición estratégica para el turismo de naturaleza.
A ello se suman las fiestas patronales, la vida local y una gastronomía ligada al producto de cercanía, elementos que completan la experiencia del visitante.
Un destino compacto y bien conectado
Fitero reúne en un mismo municipio patrimonio histórico, balneario, rutas, paisaje y gastronomía, lo que le permite ofrecer una experiencia turística completa de turismo sostenible en un espacio reducido.
Además, este modelo permite avanzar hacia un turismo desestacionalizado, atractivo durante todo el año y adaptado a nuevas demandas, como el turismo de proximidad, el turismo activo o las escapadas de corta duración.
Su ubicación en la Ribera facilita la realización de excursiones hacia otros puntos de Navarra, La Rioja y Aragón, consolidándolo como una base idónea para descubrir el sur de la comunidad.