- Un proceso aprobado por el Gobierno de Navarra
- Una transformación clave para el campo de Milagro
- Expectativas y dudas entre los agricultores
- Cambios en el paisaje agrícola
- Un territorio marcado por los ríos Ebro y Aragón
La concentración parcelaria de Milagro dio un nuevo paso hacia su puesta en marcha tras la celebración de una asamblea informativa dirigida a las personas propietarias de terrenos afectados por el proceso. La reunión tuvo lugar el 11 de marzo a las 18:00 horas en la Casa de Cultura del municipio.
El encuentro fue convocado por el Ayuntamiento de Milagro y la Comunidad de Regantes del Regadío de la margen izquierda del río Aragón con el objetivo de explicar a los propietarios el proceso de reorganización de parcelas y las actuaciones previstas para la modernización de las infraestructuras agrícolas.
Un proceso aprobado por el Gobierno de Navarra
La actuación se enmarcó dentro de la Orden Foral 321E/2024, de 22 de octubre, firmada por el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, mediante la cual se aprobaron las actuaciones en infraestructuras agrícolas en el área del campo de regadío de la margen izquierda del río Aragón.
La orden fue publicada posteriormente en el Boletín Oficial de Navarra (BON) número 229 del 12 de noviembre de 2024, lo que permitió iniciar formalmente el proceso administrativo de concentración parcelaria.
La reunión celebrada en la Casa de Cultura permitió informar a los propietarios sobre los próximos pasos del proyecto y resolver dudas sobre el proceso.
Una transformación clave para el campo de Milagro
La concentración parcelaria se planteó como una de las transformaciones agrícolas más relevantes previstas en el municipio en los últimos años. El objetivo del proceso fue reorganizar las parcelas existentes para mejorar la eficiencia del trabajo agrícola, facilitar la mecanización y optimizar el sistema de regadío.
El proyecto llevaba varios años gestándose y contaba con el respaldo del Gobierno de Navarra, que asumiría la mayor parte de la inversión necesaria para ejecutar las obras, mientras que una parte del coste recaería en los propios agricultores.
Expectativas y dudas entre los agricultores
Ya en abril de 2025, el concejal de Agricultura y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Milagro, Mikel Remón, había explicado que este proceso supondría un punto de inflexión para el desarrollo agrícola del municipio.
“Cuando entré en el Ayuntamiento ya se había iniciado todo este proceso”, recordaba entonces el edil, quien confiaba en que la concentración parcelaria pudiera materializarse en un plazo aproximado de dos años.
Remón reconoció también que el proceso generaba cierta incertidumbre entre los agricultores, algo habitual en este tipo de transformaciones.
“Una vez que está ya todo aprobado y la gente ve que el proceso avanza, se produce cierto revuelo entre los agricultores”, señalaba, aludiendo a los movimientos de compra y venta de terrenos que suelen producirse en este contexto.
Cambios en el paisaje agrícola
La reorganización del terreno implicará cambios importantes en el paisaje agrario del municipio. Algunas parcelas se fusionarán para crear explotaciones de mayor tamaño, mientras que otras podrán desaparecer para permitir una distribución más eficiente del suelo.
Este proceso también podría afectar a determinados cultivos existentes. Según explicó el concejal, en algunos casos podrían perderse plantaciones de frutales, especialmente de cereza.
Por este motivo, desde el Ayuntamiento se planteó estudiar en el futuro posibles ayudas municipales para fomentar la replantación de cerezos y reforzar el papel de Milagro como zona productora.
Un territorio marcado por los ríos Ebro y Aragón
El desarrollo agrícola de Milagro está condicionado también por su ubicación geográfica, en un punto donde confluyen los ríos Ebro y Aragón. Las crecidas simultáneas de ambos ríos han provocado históricamente inundaciones en los campos del municipio.
En los últimos años se impulsaron varias actuaciones para mejorar la evacuación de las aguas y reducir el riesgo de daños en las explotaciones agrícolas.
Entre ellas destacó una intervención realizada en la margen derecha del Ebro, en dirección a Alfaro, que en las últimas riadas permitió que el Aragón y el Ebro desaguaran al mismo ritmo, evitando inundaciones en parte de los campos de Milagro.
La concentración parcelaria y la modernización de las infraestructuras de regadío se enmarcan así dentro de una estrategia más amplia destinada a mejorar la competitividad del campo y garantizar el futuro agrícola del municipio.