La Ribera de Navarra ha querido demostrar en las últimas horas que el dolor por la pérdida de cinco agentes de la Policía Foral trasciende a sus familias y compañeros para convertirse en un sentimiento compartido por toda una comarca.
Este viernes, Tudela ha acogido un emotivo minuto de silencio, a las 12 horas, frente a la Casa Consistorial. Miembros de la Corporación municipal, trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento, representantes de la Policía Foral, integrantes de otros cuerpos de seguridad y emergencias y numerosos vecinos han participado en este acto de recuerdo, solidaridad y respeto.
El silencio guardado ante el Ayuntamiento fue mucho más que un gesto simbólico. Reflejó el reconocimiento de toda una ciudad hacia quienes dedicaron su vida al servicio público y a la protección de los ciudadanos.
Tudela, junto a la Policía Foral desde el primer momento
La capital ribera ya había mostrado su apoyo el día anterior. El jueves 4 de junio, a las puertas de la Comisaría de Policía Foral en Tudela, compañeros, familiares, representantes institucionales y ciudadanos participaron en una concentración convocada en memoria de los agentes fallecidos.
La imagen de unidad entre policías, servicios de emergencia, representantes públicos y vecinos se ha repetido durante las últimas horas en numerosos municipios de la Ribera.
La tragedia ha provocado una oleada de solidaridad que ha recorrido toda la Ribera, donde la Policía Foral mantiene una estrecha relación con la ciudadanía gracias a su labor diaria en materia de seguridad, tráfico, emergencias y protección.
Una comarca unida por el recuerdo
Los ayuntamientos de la Ribera han llenado sus redes sociales de mensajes de duelo, solidaridad y reconocimiento hacia los cinco agentes fallecidos. En muchos casos, además, han convocado concentraciones silenciosas para acompañar a las familias, amigos y compañeros de las víctimas en unos momentos especialmente dolorosos.
Desde Ablitas se recordó que "Navarra no se entendería sin la Policía Foral", poniendo en valor la labor que desempeña el cuerpo en la protección de las libertades y la seguridad de la ciudadanía.
En Cabanillas, el Ayuntamiento trasladó su más sentido pésame por la trágica pérdida de los agentes. A estas muestras de cariño se sumó también Fustiñana, desde donde se envió un mensaje de apoyo a las familias y de agradecimiento a todos los integrantes de la Policía Foral por su trabajo diario al servicio de la seguridad de los ciudadanos.
Cadreita expresó públicamente su dolor y trasladó sus condolencias tanto a las familias de los fallecidos como a todo el cuerpo policial. Mensajes similares llegaron desde Cortes, Milagro o Villafranca, cuyos consistorios quisieron mostrar su cercanía a quienes sufren las consecuencias de esta tragedia.
La solidaridad también se trasladó a las calles. En Buñuel se convocó un minuto de silencio en la plaza San José de Calasanz. Lo mismo ocurrió en Ribaforada, donde vecinos y representantes municipales fueron llamados a concentrarse frente al Ayuntamiento, y en Fitero, cuyos vecinos guardaron un emotivo minuto de silencio en homenaje a quienes, como destacó el Consistorio, "día a día velan por nuestra seguridad".
Apoyo a quienes velan por todos
Uno de los comunicados más sentidos fue el difundido por el Ayuntamiento de Cascante, que manifestó su "profunda consternación, dolor y absoluta desolación" por una tragedia que, según señaló, ha teñido de luto a toda Navarra.
El consistorio cascantino quiso destacar especialmente la entrega de los hombres y mujeres que integran la Policía Foral, subrayando su vocación de servicio público y el sacrificio que asumen cada día para garantizar la seguridad, la convivencia y el bienestar de todos los navarros y navarras.
Más allá de los mensajes institucionales, las muestras de apoyo llegadas desde toda la Ribera reflejan el profundo vínculo existente entre la ciudadanía y un cuerpo policial que forma parte de la vida cotidiana de los municipios navarros.
