ASAMBLEA ANTIPOLÍGONO

250 personas reclaman en Bardenas el cierre del polígono de tiro

La XXXVI Marcha por el desmantelamiento de la instalación militar reivindicó la paz, mostró su solidaridad con Palestina y pidió no renovar el convenio que expira en 2028
Marcha antipolígono 2026
photo_camera Marcha antipolígono 2026

La XXXVI Marcha por el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas reunió este domingo a alrededor de 250 personas en una jornada reivindicativa que volvió a reclamar el fin de la actividad militar en este espacio natural cuando concluya el actual convenio de uso en el año 2028.

Los participantes recorrieron más de cuatro kilómetros en un ambiente tranquilo y sin incidentes, coreando consignas a favor de la paz, contra las guerras y reclamando el cierre definitivo del polígono de tiro. Durante el recorrido también estuvieron presentes mensajes de solidaridad con Palestina y con las víctimas de los conflictos armados que siguen activos en diferentes partes del mundo.

Recuerdo a Gladys del Estal y a las víctimas de las guerras

Una vez alcanzado el entorno del polígono de tiro, el acto central comenzó con una intervención musical a cargo de dos txalapartaris. Posteriormente tomó la palabra Milagros Rubio, quien se dirigió a los asistentes en euskera para recordar la figura de Gladys del Estal, símbolo del movimiento ecologista y pacifista.

Rubio pidió un minuto de silencio en memoria de Gladys del Estal y de todas las personas fallecidas como consecuencia de las guerras. En su intervención mencionó expresamente a las víctimas del conflicto en Palestina, así como a las afectadas por las guerras que continúan desarrollándose en Oriente Medio y Ucrania.

Asimismo, defendió la necesidad de que el polígono de tiro de las Bardenas sea desmantelado cuando expire el actual convenio en 2028 y pidió a las entidades congozantes que no antepongan las compensaciones económicas a la seguridad y al bienestar de la ciudadanía.

Argumentos medioambientales y pacifistas para el cierre

La jornada continuó con la intervención de Eduardo Navascués, quien expuso distintos argumentos medioambientales y pacifistas para justificar el cierre de la instalación militar.

Durante su discurso recordó la presencia de la alondra de Dupont, una especie especialmente sensible cuya supervivencia en la zona se ha relacionado con la ausencia de labores agrícolas en el interior del polígono. Sin embargo, advirtió de que otras aves esteparias continúan encontrándose en situación de riesgo y defendió la necesidad de preservar este espacio natural de gran valor ecológico.

Navascués insistió también en la necesidad de resolver los conflictos mediante vías pacíficas y reiteró que la existencia de espacios destinados al entrenamiento militar resulta incompatible con una cultura de paz.

Los organizadores volvieron a reclamar que las Bardenas dejen de ser utilizadas para maniobras militares y que el actual convenio no sea renovado una vez finalice en 2028.

Las mujeres y la infancia, entre las principales víctimas de las guerras

En la parte final del acto intervino una representante de la plataforma No a las Guerras, de Ejea y pueblos, quien leyó un comunicado centrado en las consecuencias humanitarias de los conflictos armados.

Durante la lectura se puso el foco en la situación que sufren especialmente mujeres y niñas en escenarios bélicos, denunciando situaciones de violencia, secuestros y violaciones. La portavoz recordó además que las guerras no comienzan únicamente en los campos de batalla, sino también en los lugares donde previamente se preparan y ensayan operaciones militares.

Por ello, la plataforma volvió a reivindicar el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas, al considerar que la construcción de una sociedad más pacífica pasa por eliminar infraestructuras destinadas al adiestramiento bélico.

La txalaparta puso el cierre a la movilización

La concentración concluyó entre nuevas consignas contra las guerras, mensajes de apoyo al pueblo palestino y reivindicaciones a favor del cierre de la instalación militar.

Tras una última actuación de txalaparta, los organizadores dieron por finalizada una marcha que alcanza ya su trigésimo sexta edición y que mantiene viva una de las reivindicaciones históricas del movimiento pacifista y ecologista en Navarra.

La convocatoria volvió a reunir a participantes procedentes de distintos puntos de Navarra y Aragón en una movilización que año tras año reclama un futuro para las Bardenas alejado de los usos militares y vinculado a la conservación ambiental, la convivencia y la cultura de paz.