El crecimiento explosivo del juego online en España
El año 2024 marcó un hito histórico para el sector del juego online en España. Según los datos publicados por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) a mediados de 2025, un total de 1.991.550 personas participaron activamente en plataformas de apuestas, casino, póker o bingo en línea durante 2024, lo que representa un crecimiento del 21,63% respecto al año anterior. Este incremento no es casual: coincide con el regreso de los bonos de bienvenida tras una sentencia del Tribunal Supremo en abril de 2024 que anuló las restricciones del Real Decreto 958/2020.
El mercado experimentó la incorporación de 459.266 jugadores nuevos durante el año, una cifra que refleja tanto la accesibilidad de las plataformas digitales como la normalización social del juego online. Sin embargo, este crecimiento acelerado también ha traído consigo un aumento significativo de proyectos fraudulentos y casinos no regulados que operan al margen de la ley. Ante esta realidad, han surgido sitios web especializados que se dedican exclusivamente a realizar análisis rigurosos y seleccionar únicamente los operadores seguros y confiables que cuentan con licencia oficial de la DGOJ. Plataformas como casinobonoshub.com, por ejemplo, ofrecen revisiones detalladas de diferentes casinos online, verifican la autenticidad de sus licencias, analizan sus medidas de seguridad y comparan las ofertas promocionales disponibles, facilitando así que los jugadores españoles puedan tomar decisiones informadas y protegerse de posibles estafas en un mercado cada vez más saturado.
La media de jugadores activos por mes alcanzó los 953.182, con un tiempo medio de actividad de 5,74 meses. Un dato revelador es que el 21,91% de los usuarios permanecen activos durante un mes o menos, lo que indica que para muchos españoles el juego online es una actividad esporádica más que un hábito consolidado.
Desmontando el estereotipo de género
Uno de los estereotipos más arraigados es que el juego online es exclusivamente masculino. Si bien es cierto que los hombres representan el 83,15% de los jugadores activos, frente al 16,85% de mujeres, esta brecha no cuenta toda la historia. La participación femenina ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsada en parte por el auge de las apuestas deportivas relacionadas con eventos de deporte femenino, especialmente tras los éxitos de la selección española de fútbol femenino.
Además, existen diferencias significativas en los patrones de gasto entre géneros que rompen con las ideas preconcebidas. Los hombres gastan de media 740 euros anuales, mientras que las mujeres gastan 538 euros. Esta diferencia, aunque notable, es menor de lo que muchos supondrían, y refleja que cuando las mujeres participan en el juego online, lo hacen con niveles de compromiso económico sustanciales. El informe también señala que las mujeres tienden a preferir juegos de casino como las tragamonedas y el bingo, mientras que los hombres se inclinan más por las apuestas deportivas.
La edad: el factor más sorprendente
Contrario a la creencia popular de que el juego online es territorio exclusivo de los millennials y la generación Z, los datos revelan una distribución etaria mucho más amplia y matizada. El 85,70% de los jugadores activos tiene entre 18 y 45 años, pero dentro de este rango existen diferencias cruciales en los patrones de comportamiento:
| Rango de Edad | Gasto Neto Medio Anual | Perfil de Juego |
|---|---|---|
| 18-25 años | 299 € | Jugadores esporádicos, preferencia por apuestas deportivas |
| 26-35 años | 650 € (aprox.) | Mayor diversificación entre apuestas y casino |
| 36-45 años | 850 € (aprox.) | Jugadores más constantes, casino y póker |
| 46-55 años | 1.146 € | Mayor gasto medio, preferencia por casino online |
| 56-65 años | 1.000 € (aprox.) | Jugadores experimentados, diversificación completa |
El dato más revelador es que los jugadores de entre 46 y 55 años son quienes más dinero gastan de media, con 1.146 euros anuales, casi cuatro veces más que el grupo de 18 a 25 años. Esto desmonta el estereotipo del jugador joven sin control financiero: los datos demuestran que los jugadores más maduros, con mayor estabilidad económica, son quienes realizan apuestas más sustanciales y sostenidas en el tiempo.
Preferencias de juego: diversidad más allá de las apuestas deportivas
Aunque las apuestas deportivas lideran en número de participantes con 1.568.197 jugadores, el mercado español muestra una notable diversificación en las preferencias de juego. El casino online experimentó un crecimiento del 29,23% en 2024, convirtiéndose en el segmento de mayor expansión. El póker, aunque con una base más pequeña, creció un 13,02%.
Un dato particularmente interesante es que el 51,96% de los jugadores se limita a participar en un solo segmento, distribuyéndose de la siguiente manera:
- Apuestas deportivas: 36,25% de los jugadores monofocalizados, atraídos por el componente de conocimiento deportivo y la emoción de los eventos en vivo.
- Casino online: 11,37% que prefieren la variedad de juegos de azar, especialmente las tragamonedas y la ruleta.
- Póker: 3,78% que valoran el componente estratégico y competitivo del juego.
- Bingo: 0,55% que buscan una experiencia social más tradicional adaptada al formato digital.
- Combinación de varios segmentos: 48,04% que experimenta con diferentes modalidades, reflejando una búsqueda de variedad y entretenimiento diversificado.
Comportamiento financiero y responsabilidad
El gasto neto medio por jugador activo se sitúa en 706 euros anuales, lo que equivale a 58,82 euros al mes o 13,57 euros a la semana. Estas cifras, contextualizadas adecuadamente, sugieren que para la mayoría de los españoles el juego online representa un gasto de entretenimiento comparable a otras formas de ocio digital como plataformas de streaming o suscripciones a servicios online.

Un dato que rompe con el estereotipo del jugador compulsivo es que solo el 21,25% de los participantes obtiene premios netos en el año. Para un 5% de los jugadores, estos premios superan los 489 euros anuales. Esto indica que la mayoría de los usuarios son conscientes de que el juego online es principalmente una forma de entretenimiento, no una fuente de ingresos. Diversos estudios científicos, como el publicado en la revista Cuadernos de Psicología del Deporte, han analizado los factores psicológicos que influyen en el comportamiento de los jugadores, destacando que la mayoría de los participantes mantienen patrones de juego controlados y no desarrollan conductas problemáticas.
En 2024 se registraron más de 4.568 millones de euros en depósitos, un incremento del 19,42% respecto al año anterior. El número de transacciones aumentó un 20,41%, reflejando no solo un crecimiento en el volumen de usuarios sino también en la frecuencia de participación. La tarjeta bancaria sigue siendo el método de pago preferido (73,16%), aunque las carteras electrónicas ganan terreno especialmente entre los usuarios más jóvenes, que representan el 11,78% de las transacciones.
Características del jugador responsable moderno
Los datos de la DGOJ permiten identificar seis características principales del jugador online español en 2025 que contradicen los estereotipos negativos:
-
Participación esporádica y controlada: El tiempo medio de actividad de 5,74 meses al año indica que los jugadores entran y salen del mercado, más que mantener una actividad continua adictiva.
-
Gasto proporcional a la capacidad económica: El aumento del gasto con la edad refleja mayor estabilidad financiera, no pérdida de control. Los mayores de 45 años tienen recursos más sólidos para destinar al entretenimiento.
-
Preferencia por operadores regulados: Los casi dos millones de jugadores activos operan dentro del mercado regulado por la DGOJ, cumpliendo con requisitos de identificación y verificación.
-
Diversificación informada: Cerca de la mitad de los usuarios experimenta con diferentes modalidades, indicando un comportamiento exploratorio más que obsesivo con un tipo específico de juego.
-
Uso de tecnología de pago segura: La preferencia por métodos de pago bancarios oficiales y carteras electrónicas reconocidas demuestra preocupación por la seguridad y trazabilidad de las transacciones.
-
Incorporación de nuevos perfiles: El crecimiento del 21,63% en jugadores activos y la entrada de 459.266 nuevos usuarios en 2024 indican una normalización social del juego online como forma legítima de entretenimiento.
Conclusión: hacia una visión más realista
Los datos de 2024 ofrecen una imagen del jugador online español que dista mucho de los estereotipos negativos tradicionales. Lejos de ser un colectivo homogéneo de jóvenes irresponsables, el mercado muestra una diversidad notable en términos de edad, género, preferencias de juego y capacidad económica.
El jugador español de 2025 es, en su mayoría, un adulto entre 18 y 45 años con estabilidad económica que destina una parte moderada de su presupuesto de entretenimiento al juego online. Utiliza plataformas reguladas, métodos de pago seguros y mantiene patrones de participación intermitentes más que continuos. Aunque existe una predominancia masculina, la participación femenina crece sostenidamente. Y contrario a la creencia popular, son los jugadores de mayor edad quienes gastan más, reflejando madurez económica más que impulsividad.
Esta realidad más matizada debe informar tanto las políticas públicas de regulación como el debate social sobre el juego online. Comprender quién juega realmente, cómo lo hace y cuánto gasta permite diseñar medidas de protección más efectivas para los grupos vulnerables sin estigmatizar a millones de españoles que participan de forma responsable en una industria legal y regulada que generó más de 1.454 millones de euros en ingresos para el Estado en 2024.