- Más superficie y mejores previsiones
- Un producto consolidado tras 25 años de IGP
- Apuesta firme por la certificación
- Innovación y sostenibilidad en el cultivo
- Un modelo de futuro para el campo navarro
La campaña de la Alcachofa de Tudela comienza este año con cifras al alza y sensaciones positivas en el sector. La superficie inscrita en la Indicación Geográfica Protegida alcanza las 398 hectáreas repartidas en 337 parcelas, lo que supone un incremento del 12% respecto al año anterior.
Más superficie y mejores previsiones
El inicio de la campaña ha estado marcado por un invierno especialmente suave, que ha favorecido el desarrollo del cultivo y ha permitido adelantar la producción. Aunque las primeras certificaciones se retrasaron por episodios de frío y viento, el balance global es positivo.
El presidente del Consejo Regulador, Guillermo Agorreta, destaca que “la campaña ha comenzado antes y con mayor volumen, especialmente en producto de primera categoría”. Además, subraya que este año se ha producido un punto de inflexión en la superficie inscrita, recuperando niveles de campañas anteriores.
Un producto consolidado tras 25 años de IGP
La evolución del sector confirma el buen momento de esta verdura emblemática de la huerta navarra. Según la secretaria del Consejo Regulador, Aitziber Istúriz, la alcachofa vive una etapa de reconocimiento tanto entre consumidores como en el ámbito gastronómico.
En la pasada campaña, la sociedad pública INTIA certificó cerca de 1,5 millones de kilos de producto. De esta cantidad, más de 600.000 kilos se destinaron a la industria conservera, mientras que el resto se comercializó en fresco.
La alcachofa de Tudela consolida así su posición como uno de los productos estrella de la Ribera navarra.
Apuesta firme por la certificación
El crecimiento de la superficie inscrita refleja también el compromiso del sector por aumentar la producción certificada. Actualmente, la IGP cuenta con 10 comercializadores y 11 empresas transformadoras, la mayoría de ellas con producto certificado.
El objetivo es seguir reforzando la presencia en el mercado, especialmente en el consumo en fresco, sin perder el peso de la industria conservera, que continúa apostando por la calidad garantizada.
Innovación y sostenibilidad en el cultivo
Más allá de la producción, el sector avanza en innovación con proyectos como TERCOSAL, centrado en mejorar la sanidad y sostenibilidad del cultivo. Esta iniciativa, en marcha hasta 2026, busca reducir plagas y enfermedades mediante técnicas innovadoras.
Entre ellas destacan la termoterapia aplicada a zuecas, que permite desinfectar el material vegetal, y la confusión sexual para controlar el taladro de la alcachofa mediante feromonas, evitando tratamientos químicos intensivos.
Además, se están implantando trampas inteligentes de monitoreo, con el objetivo de optimizar el control de plagas y mejorar el rendimiento del cultivo.
Un modelo de futuro para el campo navarro
El proyecto está financiado por el Gobierno de Navarra y fondos europeos FEADER dentro del Plan Estratégico de la PAC, y aspira a convertirse en un referente en el manejo sostenible de la alcachofa.
Con más superficie, mayor producción y una clara apuesta por la innovación, la campaña de 2026 arranca con buenas perspectivas para un producto que sigue siendo símbolo de identidad y calidad en la Ribera de Navarra.