BARDENAS REALES

Romería de Sancho Abarca, una tradición que une a Navarra y Aragón

Fustiñana, Buñuel, Cabanillas y Cortes conservan su vínculo con un santuario cuya historia se remonta a finales del siglo XVI
Romería a Sancho Abarca 2026
photo_camera Romería a Sancho Abarca 2026

El próximo domingo 6 de septiembre, el Santuario de la Virgen de Sancho Abarca volverá reunir a cientos de vecinos de Fustiñana, Buñuel, Cabanillas y Cortes.

Las cuatro localidades mantienen desde generaciones una estrecha relación con este enclave situado en término municipal de Tauste, en Zaragoza, en el límite de las Bardenas Reales y muy próximo a la frontera navarra.

La romería ha conseguido mantenerse con el paso de los años y conserva ese carácter de jornada compartida en la que se mezclan tradición religiosa, convivencia y encuentro entre pueblos.

Sancho Abarca, punto de encuentro de cuatro pueblos de la Ribera

La vinculación de Fustiñana, Buñuel, Cabanillas y Cortes con Sancho Abarca no es algo reciente. Las cuatro localidades navarras han celebrado históricamente romerías hasta el santuario y sus vecinos han recorrido los kilómetros que las separan del templo de muy diferentes maneras.

A pie, en bicicleta, antiguamente en tractores y remolques y, actualmente, también en vehículos particulares, generaciones de riberos han convertido el desplazamiento hasta Sancho Abarca en parte de la propia celebración.

La distancia desde estas localidades hasta el santuario ronda los 20 kilómetros, dependiendo del punto de partida, lo que tradicionalmente ha permitido que algunos grupos mantengan la costumbre de completar el recorrido caminando o en bicicleta.

Una vez arriba, la jornada se transforma fundamentalmente en un encuentro entre vecinos alrededor del santuario y de las comidas populares.

Un santuario aragonés con una fuerte vinculación navarra

El Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca pertenece a Tauste, pero su ubicación ayuda a explicar la estrecha relación que históricamente ha mantenido con la Ribera navarra.

Se levanta sobre un cabezo junto a la zona meridional de las Bardenas, en un emplazamiento elevado que ofrece una amplia panorámica del paisaje bardenero y de buena parte de la Vega del Ebro.

El propio Ayuntamiento de Tauste recoge expresamente la tradición de los cuatro municipios navarros y señala que Cortes, Buñuel, Cabanillas y Fustiñana celebran sus romerías en Sancho Abarca, además de las peregrinaciones que realizan los propios taustanos.

Una historia que se remonta a 1569

La tradición religiosa de Sancho Abarca tiene más de cuatro siglos de historia. La devoción se remonta al 7 de abril de 1569, fecha en la que se sitúa la aparición de la imagen de la Virgen en las proximidades del actual santuario.

El templo comenzó a construirse en 1670 y las obras concluyeron en los primeros años del siglo XVIII. Desde entonces, el lugar se ha consolidado como un importante enclave de devoción popular en este territorio fronterizo entre Navarra y Aragón.

Su relación con las poblaciones riberas ha permitido que Sancho Abarca trascienda las propias divisiones administrativas. Durante generaciones ha sido un lugar al que acudir en grupo, compartir mesa y reencontrarse con vecinos de otras localidades.

Una jornada de convivencia alrededor de la mesa

Las comidas han formado tradicionalmente parte importante de estas jornadas. Calderetes, parrilladas, paellas o pochas han acompañado a lo largo de los años las reuniones celebradas en los alrededores del santuario.

Para la cita de este domingo 6 de septiembre, se ha organizado una comida popular de pochas para quienes adquieran un ticket al precio de 2 euros.

Será uno de los ingredientes de una jornada cuyo valor va mucho más allá de una actividad concreta. La romería de Sancho Abarca conserva un vínculo construido durante generaciones entre Fustiñana, Buñuel, Cabanillas y Cortes alrededor de un santuario aragonés que también forma parte de la tradición popular de la Ribera navarra.

El 6 de septiembre, Sancho Abarca volverá así a ejercer esa particular condición de punto de encuentro entre Navarra y Aragón, manteniendo viva una tradición que ha sabido atravesar generaciones sin entender demasiado de fronteras administrativas.