TARAZONA

Tarazona estalla en fiestas con el Cipotegato de Jesús Herrera

El turiasonense, de 49 años, esperó 25 años para ser el elegido y poder abrir las fiestas de Tarazona entre miles de personas y casi 15.000 kilos de tomates
Cipotegato de Tarazona 2026
photo_camera Cipotegato de Tarazona 2026

Jesús Herrera Díaz cumplió ayer el sueño que perseguía desde hacía 25 años. A las 12.00 horas del jueves atravesó las puertas del Ayuntamiento de Tarazona vestido con el característico traje amarillo, rojo y verde del Cipotegato para encontrarse con una Plaza de España abarrotada.

Su salida desató la tradicional batalla de tomates y marcó oficialmente el comienzo de las fiestas de Tarazona 2026 en honor a San Atilano, que se prolongarán hasta el próximo 1 de septiembre.

Miles de personas acompañaron la carrera de Herrera por las calles de la ciudad bajo una lluvia de casi 15.000 kilos de tomates, en una de las celebraciones más reconocibles y multitudinarias del calendario festivo turiasonense.

Más de un kilómetro bajo una lluvia de tomates

Durante cerca de 30 minutos, el Cipotegato recorrió más de un kilómetro por el centro histórico de Tarazona, pasando por lugares como la plaza Palacio, la Catedral, la plaza de Toros Vieja y el paseo de la Constitución.

El recorrido terminó nuevamente en la Plaza de España, donde Jesús Herrera protagonizó otra de las imágenes más esperadas de cada 27 de agosto: la subida a la estatua del Cipotegato ante la multitud.

Ya de regreso en el Ayuntamiento y después de completar la carrera, el turiasonense reconoció la emoción de haber conseguido algo que llevaba un cuarto de siglo persiguiendo.

«Un sueño hecho realidad. Llevo 25 años intentándolo y, al final, lo he conseguido. Ha salido como esperaba; ha sido increíble, emocionante. Estoy muy orgulloso de todas las personas que me han acompañado», explicó.

Herrera aseguró que la larga espera había merecido la pena: «Ha valido la pena esperar este año y esperaría otros 25 más si hiciese falta».

Una dedicatoria especialmente emotiva

Uno de los momentos más personales llegó cuando el Cipotegato explicó a quién quería dedicar una jornada que difícilmente olvidará.

«Quiero dedicárselo a mis hijos, a mi madre, a toda mi familia y a la familia de mi mujer. Y, sobre todo, a mi mujer, que falleció a causa de un cáncer», señaló visiblemente emocionado.

También agradeció el apoyo de todas las personas que se acercaron para acompañarle en un día especialmente esperado después de tantos años intentando ser elegido para encarnar al emblemático personaje.

Tarazona quiere que el Cipotegato sea Bien de Interés Cultural

La edición de este año coincide además con un nuevo paso para reforzar la protección y el reconocimiento de una de las tradiciones más representativas de Tarazona.

El Ayuntamiento ha presentado la solicitud para que el Cipotegato sea declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial, un reconocimiento con el que se pretende poner en valor la relevancia histórica y patrimonial de esta tradición.

El alcalde de Tarazona, Tono Jaray, destacó el componente emocional que rodea a esta figura y, especialmente, la historia de Jesús Herrera después de tantos años intentando ser elegido.

«Hablamos de emoción. Los Cipotegato son Cipotegato para siempre. Sabíamos que este año iba a ser un año fantástico porque Jesús llevaba muchos años intentándolo», señaló.

Jaray puso también en valor la antigüedad de esta tradición y recordó que existen evidencias documentales de la figura del Cipotegato desde 1704, una trayectoria de más de tres siglos que el Ayuntamiento quiere reforzar ahora con la solicitud de declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial.

La celebración cuenta además desde 2009 con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Las fiestas de Tarazona continúan hasta el 1 de septiembre

La carrera del Cipotegato 2026 fue el punto de partida de seis días de celebraciones en Tarazona, que desde ayer viste de blanco y azul para disfrutar de sus fiestas patronales.

La programación en honor a San Atilano continúa hasta el próximo martes 1 de septiembre con actividades infantiles, actos religiosos, conciertos, propuestas culturales y el resto de citas incluidas en el programa festivo.

Tarazona dejó así atrás los 25 años de espera de Jesús Herrera para comenzar unas fiestas que ya tienen su primera gran imagen: la del nuevo Cipotegato en lo alto de su estatua después de cumplir, por fin, uno de sus grandes sueños.