TUDELA

El alma del zaldiko de Tudela dice adiós

Juan R. Sainz cierra una etapa marcada por la pasión, la tradición y el compromiso con la comparsa.
Juan R. Sainz se despide del zaldiko de Tudela
photo_camera Juan R. Sainz se despide del zaldiko de Tudela

Juan R. Sainz ha puesto fin a una de las etapas más queridas de la cultura popular tudelana.

El histórico porteador del zaldiko de Tudela se ha despedido oficialmente de la figura tras más de una década recorriendo las calles de la ciudad y participando en los actos más emblemáticos de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.

La retirada responde a motivos de salud que le impiden continuar desempeñando una labor que durante años ha desarrollado con dedicación y entusiasmo.

La despedida se ha producido en una rueda de prensa celebrada esta mañana junto a la concejala de Festejos, Verónica Gormedino, quien agradeció públicamente su compromiso con una de las tradiciones más arraigadas de Tudela.

Un adiós cargado de simbolismo

La despedida adquiere un significado especial al coincidir con el 40 aniversario de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Tudela, una efeméride que pone en valor la trayectoria de las personas que han contribuido a mantener viva esta manifestación cultural.

Durante su intervención, Sainz repasó su vinculación con la comparsa, recordó algunos de los momentos más significativos vividos junto al zaldiko y explicó también las razones de su ausencia en las mañanas santaneras del pasado año.

El ya exporteador aseguró que seguirá ligado a la comparsa desde otras funciones, manteniendo así una relación que ha marcado buena parte de su vida.

El legado de Juan R. Sainz continuará presente cada vez que el zaldiko vuelva a recorrer las calles de la ciudad.

El significado del zaldiko y su indumentaria

Uno de los aspectos que quiso destacar durante el acto fue el simbolismo que encierra la figura del zaldiko y la indumentaria que la acompaña.

Según explicó, tanto el faldón como los escudos incorporan referencias inspiradas en la Catedral de Tudela, estableciendo un vínculo directo entre el patrimonio monumental de la ciudad y una de sus expresiones más populares y festivas.

Estos elementos convierten al zaldiko en una figura con una identidad propia, estrechamente ligada a la historia y a la cultura tudelana.

Una donación que forma parte del patrimonio festivo de la ciudad

Juan R. Sainz recordó también que el zaldiko y toda su indumentaria fueron donados por él mismo al Ayuntamiento de Tudela en el año 2014.

La figura fue estrenada durante las fiestas de Santa Ana de aquel año y desde entonces se ha convertido en uno de los personajes más populares y queridos por el público, especialmente entre los más pequeños.

La donación permitió incorporar un nuevo elemento al patrimonio festivo de la ciudad, reforzando el atractivo de la comparsa y ampliando su repertorio de personajes.

Más de una década dando vida a una figura emblemática

Durante estos años, Juan R. Sainz no solo ha portado el zaldiko, sino que se ha convertido en la imagen inseparable de una figura que ha acompañado a generaciones de tudelanos en fiestas, desfiles y celebraciones populares.

Su implicación ha contribuido a consolidar el papel del zaldiko dentro de la comparsa y a reforzar el vínculo emocional que muchos vecinos mantienen con este personaje.