- Una conferencia centrada en salud y sostenibilidad
- Trayectoria científica de referencia
- Premio Chandrío al Gobierno de Navarra
- Riesgos ambientales señalados
- Un acto entre reconocimiento y reivindicación
Ecologistas en Acción de Navarra entregó el Premio de Medio Ambiente 2026 al doctor Nicolás Olea, en reconocimiento a su trayectoria científica y su labor de divulgación sobre los efectos de los tóxicos en la salud humana.
El acto se celebró en el salón de actos de la UNED en Tudela, ubicado en el antiguo palacio del marqués de San Adrián, y contó con una destacada asistencia tanto presencial como en formato online.
Una conferencia centrada en salud y sostenibilidad
Durante la jornada, el doctor Olea ofreció la conferencia titulada “Saludable y sostenible van de la mano. Elegir qué comemos es también elegir cómo se produce”.
Ante un auditorio completo, el experto alertó sobre la presencia de contaminantes en la agroindustria y en la industria alimentaria, señalando su impacto en enfermedades como el cáncer o los trastornos endocrinos.
El científico abogó por una agricultura ecológica, libre de pesticidas, herbicidas, fungicidas y metales pesados, así como por reducir el uso de envases plásticos y tetrabrick en la alimentación.
Olea insistió en que los efectos combinados de los tóxicos aún no se estudian suficientemente, pese a su impacto real en la salud.
Trayectoria científica de referencia
Nicolás Olea es catedrático emérito de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, y uno de los principales referentes en el estudio de la relación entre medio ambiente y salud.
Sus líneas de investigación incluyen la disrupción endocrina, el cáncer hormonodependiente, la carcinogénesis ambiental y el diagnóstico radiológico y nuclear.
El galardón entregado consiste en una talla en madera de olivo de Castildetierra, símbolo del entorno bardenero, que el premiado recogió durante una cena con socios y colaboradores.
Premio Chandrío al Gobierno de Navarra
Tras la entrega del reconocimiento, se procedió a la elección del Premio Chandrío, una distinción crítica que este año ha recaído en el Gobierno de Navarra.
Ecologistas en Acción fundamentó esta decisión en la gestión de las plantas de biogás, y especialmente en el proyecto previsto en Tudela.
Según la organización, esta planta tratará lodos de depuradora procedentes del 40% de Navarra, lo que implicará su transporte durante largos trayectos por carretera.
El colectivo cuestiona la sostenibilidad del modelo y advierte de sus posibles impactos ambientales y sanitarios.
Riesgos ambientales señalados
Entre las preocupaciones expuestas se encuentran los posibles efectos sobre suelos, masas de agua y biodiversidad, así como los riesgos derivados de la aplicación de digestatos en tierras agrícolas.
Estos residuos podrían contener nitratos, metales pesados, microplásticos, PFAs o restos de medicamentos, lo que ha generado inquietud entre los colectivos ecologistas.
Asimismo, se recordó que las directrices europeas apuestan por reducir el uso de combustibles y fomentar modelos más sostenibles, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre energética.
Un acto entre reconocimiento y reivindicación
La jornada combinó el reconocimiento a la labor científica con una clara llamada de atención sobre los retos ambientales actuales, consolidando este evento como un espacio de reflexión y debate en torno a la sostenibilidad en Navarra.