Tudela

Denuncian graves daños ambientales en Tudela

Gurelur alerta de tala de vegetación autóctona y afecciones superiores a las previstas en Valdelafuente
Valdelafuente Gurelur
photo_camera Valdelafuente Gurelur

La polémica gira en torno al Barranco de Valdelafuente de Tudela, donde el Gobierno de Navarra ejecuta desde septiembre un proyecto para eliminar especies exóticas invasoras. La actuación está financiada por la Unión Europea y busca mejorar la vegetación natural ligada al río Ebro.

Sin embargo, la asociación ecologista Gurelur sostiene que los trabajos se están realizando como si se tratara de una explotación forestal convencional, sin el cuidado que exige un entorno natural sensible.

Qué denuncia Gurelur

Según la entidad, durante las obras se han talado chopos y olmos y se han eliminado arbustos como zarzas, pacharanes, rosales silvestres o majuelos, todos ellos propios de la zona.

También se han visto afectados tamarices, tomillo, romero o aulagas. Es decir, vegetación que no es invasora y que forma parte del paisaje natural del barranco.

Además, denuncian la circulación de maquinaria pesada sobre carrizales y monte bajo, la modificación de acequias y taludes, y daños graves en árboles como una morera centenaria.

La organización asegura que incluso se han destruido refugios de murciélagos, especies protegidas y muy sensibles a este tipo de alteraciones.

Gurelur calcula que la superficie afectada supera los 17.000 metros cuadrados, frente a los 4.240 previstos en el proyecto.

Uso de maquinaria pesada y falta de control

Uno de los puntos más críticos es la apertura de accesos y pistas mediante maquinaria pesada. Según Gurelur, estos trabajos se han realizado sin un criterio selectivo claro y afectando a amplias zonas de vegetación natural.

La asociación considera que las empresas contratistas han priorizado un criterio económico frente al valor ambiental del espacio.

Además, alertan de que los nuevos caminos creados pueden facilitar el acceso a motos, bicicletas de montaña fuera de pista o incluso ganado, lo que aumentaría el impacto en un entorno que hasta ahora mantenía cierta tranquilidad.

Las peticiones de la asociación ecologista

Ante esta situación, Gurelur ha solicitado la apertura de un expediente sancionador contra la empresa o empresas responsables de los trabajos.

También reclama la restauración ambiental completa de las zonas afectadas y un tratamiento especializado para la morera centenaria dañada, con el fin de asegurar su recuperación.

Entre sus peticiones figura la limitación de actividades deportivas muy impactantes y la prohibición de la entrada de ganado en las áreas afectadas hasta que la restauración sea efectiva.

La entidad insiste en que el objetivo del proyecto debía ser mejorar el entorno natural del Ebro y no generar nuevas afecciones sobre la vegetación y la fauna autóctona.