El alcalde de Tudela exige la dimisión de la directora de Medio Ambiente
- El alcalde reclama responsabilidades políticas
- El Ayuntamiento busca anular la autorización ambiental
- Críticas a la tramitación de la resolución
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha exigido la dimisión o cese de la directora general de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, Ana Bretaña, tras conocerse el pronunciamiento de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) sobre la resolución que permitió ampliar la planta de fangos de la EDAR de la ciudad.
Según el organismo de cuenca, dicha resolución “no es ajustada a derecho”, lo que, a juicio del alcalde, refuerza las críticas que el Ayuntamiento viene realizando desde el inicio del proceso administrativo.
El alcalde reclama responsabilidades políticas
Toquero ha señalado que la continuidad de la directora general de Medio Ambiente al frente de su departamento es “insostenible” tras conocerse el requerimiento de rectificación de la CHE.
“Ya no hay dudas de que hubo prisas y presiones para tramitar de forma chapucera esta resolución exprés”, ha afirmado el alcalde, quien considera que la tramitación se aceleró para evitar que el proyecto quedara incluido en la moratoria de plantas de biogás aprobada por el Parlamento de Navarra.
El Ayuntamiento busca anular la autorización ambiental
El alcalde ha trasladado el escrito de la CHE a los servicios jurídicos del Ayuntamiento para que lo incorporen a las acciones emprendidas por el consistorio.
El objetivo es que la Autorización Ambiental Integrada concedida a Nilsa el pasado 5 de noviembre sea declarada nula y que las actuaciones administrativas se retrotraigan para que el proyecto quede incluido en la moratoria de plantas de biogás.
“Queremos dejar sin efecto una autorización cuya tramitación se aceleró de manera vertiginosa para terminarla en apenas tres días”, ha señalado el alcalde.
Críticas a la tramitación de la resolución
Según Toquero, el informe de la CHE evidencia una forma de actuar del Gobierno de Navarra que, a su juicio, buscó evitar la aplicación de la moratoria aprobada por el Parlamento foral.
“Volvemos a exigir el cese inmediato o la dimisión de la directora general de Medio Ambiente”, ha insistido el alcalde, que también ha señalado que el Ayuntamiento estudiará posibles responsabilidades derivadas de la tramitación.
El consistorio mantiene abiertas distintas iniciativas jurídicas para intentar que la resolución quede anulada y que el proyecto impulsado por Nilsa quede finalmente afectado por la moratoria aprobada en Navarra.