Una denuncia por "intimidaciones, gritos e insultos" sacude la residencia de mayores de Fustiñana
Una extrabajadora aporta un vídeo emitido en Antena 3, mientras la dirección asegura que se trata de un hecho aislado y anuncia una investigación interna con auditoría externa
La residencia de mayores de Fustiñana se encuentra en el centro de la polémica tras la emisión en el programa ‘Y Ahora Sonsoles’ de Antena 3 de un vídeo grabado por una extrabajadora en el que se escuchan gritos, insultos y presuntas vejaciones a los residentes.
La difusión de estas imágenes ha provocado una fuerte repercusión mediática y la dirección del centro se ha visto obligada a emitir un comunicado oficial en el que condena los hechos, pero los enmarca en un “incidente puntual y aislado” que no refleja, según subrayan, la labor diaria del personal.
En el programa televisivo intervino María, una extrabajadora de la residencia, que aseguró que lo que se aprecia en el vídeo “no es nada” en comparación con otras situaciones que, según su testimonio, se producían de forma habitual.
“Siempre que estaba ella había gritos y tensión. Hay cosas mucho peores que las del vídeo”, declaró, señalando directamente a una trabajadora en concreto a la que vinculó con la dirección del centro y con cargos políticos locales.
Según la versión de María y otras extrabajadoras, los gritos, las intimidaciones y los insultos formaban parte de la rutina en el centro. La tensión, sostienen, llegó a tal punto que, cuando se supo que se estaban realizando grabaciones, la dirección habría prohibido el uso de teléfonos móviles dentro de las instalaciones.
La respuesta de la residencia
Ante la repercusión del caso, la Mancomunidad Residencial San Francisco Javier, titular del servicio, difundió un comunicado en el que reconoce que el vídeo recoge un incidente real, pero insiste en que se trata de un “hecho puntual y aislado” que no refleja ni el trabajo diario ni el compromiso del personal con los mayores.
Asimismo, afirmó que tanto la dirección como el Ayuntamiento desconocían la existencia de las grabaciones y los hechos que se muestran en ellas, y manifiesta su “compromiso con las personas”, subrayando que este tipo de conductas no representan su modelo de atención.
La dirección anuncia que se ha iniciado una investigación interna para depurar responsabilidades y tomar medidas disciplinarias, al tiempo que recuerda su apuesta por la transparencia y la calidad. En ese sentido, señala que ya se ha trasladado la situación al departamento de Bienestar Social del Gobierno de Navarra, al que se ha solicitado una auditoría e inspección de los hechos.
Investigación y medidas futuras
El comunicado concluye subrayando que se seguirá trabajando para garantizar “los más altos estándares de atención” a los residentes y que el personal recibe formación continua para asegurar un trato digno, humano y profesional.
La dirección lamenta el daño que esta situación pueda haber causado tanto a los residentes como a sus familias y al resto de profesionales de la residencia.