El Día de la Merindad une a la Ribera en las fiestas de Tudela
- Solidaridad con los municipios afectados por los incendios
- "La Merindad es mucho más que una delimitación administrativa"
- Sanidad, vivienda y comunicaciones, entre las principales reivindicaciones
- Unidad para defender los grandes proyectos de la Ribera
- Un llamamiento al orgullo de pertenencia
El Ayuntamiento de Tudela ha celebrado este lunes, dentro del programa de las Fiestas de Santa Ana, el tradicional Día de la Merindad, un encuentro que ha reunido en el Salón de Plenos a alcaldes y alcaldesas de los municipios riberos con el objetivo de reforzar la colaboración entre localidades y reivindicar una visión compartida del futuro de la comarca.
Durante el acto institucional, cada representante municipal recibió un pañuelo con el escudo de Tudela y el de su localidad, un gesto simbólico con el que se quiso poner en valor la identidad de cada municipio dentro de un territorio que comparte historia, intereses y proyectos comunes.
Solidaridad con los municipios afectados por los incendios
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, abrió su intervención trasladando un mensaje de apoyo a los municipios de las Cinco Villas, especialmente a Ejea de los Caballeros, tras el grave incendio forestal que ha calcinado más de 15.000 hectáreas en los últimos días y que impidió la asistencia de su alcaldesa, Teresa Ladrero.
Toquero hizo extensiva esa solidaridad a todas las localidades afectadas por el fuego, entre ellas Petilla de Aragón, municipio navarro enclavado en territorio aragonés.
"La Merindad es mucho más que una delimitación administrativa"
Durante su discurso, el alcalde defendió que el Día de la Merindad trasciende el carácter festivo e institucional para convertirse en un encuentro entre pueblos que comparten una misma identidad y un mismo proyecto de futuro.
"La Merindad de Tudela es mucho más que una delimitación histórica o administrativa. Es una realidad viva. Es una forma de construir territorio desde la proximidad, la colaboración y el convencimiento de que, cuando caminamos juntos, somos más fuertes", afirmó.
Toquero destacó el carácter emprendedor de la Ribera, su peso agrícola, industrial y energético, su patrimonio cultural y gastronómico y, sobre todo, el papel de las personas que viven y trabajan en el territorio como principal motor de desarrollo.
Sanidad, vivienda y comunicaciones, entre las principales reivindicaciones
Buena parte de la intervención estuvo centrada en los retos que afronta la Merindad. El alcalde defendió la necesidad de mejorar las comunicaciones, impulsar la conectividad digital, favorecer el acceso a la vivienda y apostar por la formación y la innovación para crear empleo y evitar la marcha de los jóvenes.
Especial relevancia dio a la sanidad pública, una de las principales preocupaciones compartidas por numerosos municipios de la Ribera.
"Acceder a una atención sanitaria cercana, suficiente y de calidad no debería ser nunca un privilegio, sino el cumplimiento efectivo de un derecho", aseguró, reclamando que los servicios sanitarios cuenten con los recursos necesarios para garantizar una atención adecuada las veinticuatro horas del día durante todo el año.
Unidad para defender los grandes proyectos de la Ribera
El alcalde también apeló a la colaboración entre administraciones por encima de las diferencias políticas para impulsar proyectos estratégicos para la Ribera, como la segunda fase del Canal de Navarra o la llegada de la alta velocidad, iniciativas que consideró fundamentales para mejorar la competitividad y el desarrollo económico del territorio.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de la despoblación y defendió políticas estables y sostenidas en el tiempo que permitan atraer población, generar oportunidades y mantener unos servicios públicos de calidad en todos los municipios de la Merindad.
Un llamamiento al orgullo de pertenencia
En la recta final de su intervención, Toquero invitó a convertir el Día de la Merindad en una celebración de la cooperación entre municipios y del compromiso de los alcaldes con sus vecinos.
"Hoy es un día para sentir orgullo de nuestros pueblos, de nuestra gente y de una tierra que nunca ha esperado que nadie le regalara nada y que ha sabido avanzar gracias al esfuerzo colectivo", concluyó, antes de cerrar el acto con un llamamiento a seguir construyendo una Merindad "más fuerte, más cohesionada, más libre y con mayores oportunidades para todos".