UPN acusa al PSN de “puro teatro” tras salir del gobierno de Corella
- Dudas sobre el relato del PSN
- El respaldo socialista en los plenos municipales
- Presupuestos aprobados sin discrepancias
- Preguntas sin respuesta
El Grupo Municipal de Unión del Pueblo Navarro (UPN) en el Ayuntamiento de Corella ha acusado al PSN de llevar a cabo “un acto de puro teatro” con la escenificación de su salida del equipo de gobierno municipal.
Desde la formación foralista aseguran que la decisión socialista responde a una estrategia política vinculada a la cercanía de las elecciones municipales del próximo año.
Dudas sobre el relato del PSN
UPN considera “no creíble” que el PSN haya denunciado ahora una supuesta situación de ninguneo tras haber permanecido casi tres años en el gobierno.
“¿A quién quieren engañar los socialistas? A nosotros desde luego que no”, han señalado, cuestionando que hayan “aguantado casi tres años sin rechistar” si realmente se sentían tratados como “meros espectadores”.
El respaldo socialista en los plenos municipales
Como argumento, los foralistas han recordado que durante el año 2025 se celebraron 12 plenos municipales en Corella, en los que se debatieron y votaron 67 asuntos.
Según UPN, el grupo socialista emitió voto favorable en los 67, a pesar de denunciar ahora una forma de gobernar “basada en la imposición y no en el consenso”.
Presupuestos aprobados sin discrepancias
Los foralistas también han subrayado que hace apenas un mes se aprobaron los presupuestos municipales y la plantilla orgánica.
“Lo hicieron entusiásticamente, sin escucharse la más leve discrepancia”, han afirmado, insistiendo en que el PSN “dijo amén a todo”.
UPN recuerda que el PSN votó a favor de todos los acuerdos municipales hasta su reciente salida.
Preguntas sin respuesta
Ante este contexto, UPN se pregunta por qué los socialistas han acompañado al grupo del alcalde hasta ahora y no mostraron antes una supuesta pérdida de confianza.
La formación foralista se ha mostrado escéptica ante la “nueva etapa” anunciada por el PSN y plantea si, además del calendario electoral, existe “algo más en el Ayuntamiento, de momento inconfesable”, que explique este cambio de postura.