Ribaforada, protagonista inesperada en las chirijotas de Murchante
- Referencias locales y sátira social
- Letras que conectan con el presente
- Chirijotas, crítica y tradición
- El público, protagonista
- Organización y acompañamiento musical
Un año más, Murchante se llenó de humor e ingenio con la celebración del XI Festival de chirijotas Villa de Murchante.
El pasado viernes 13 de febrero, la Sala de Cultura fue el escenario en el que las escuelas de jotas de Cintruénigo, Mendavia junto a Arróniz y Larraga, Corella, Buñuel y Murchante compartieron letras, música y sátira ante un público entregado.
El acto, presentado por la humorista Aroa Berrozpe, combinó crítica social, guiños a la actualidad y referencias al entorno cercano. No faltaron bromas sobre la política, el clima o acontecimientos propios de la Ribera.
Referencias locales y sátira social
La jornada comenzó con una chirijota interpretada por los profesores de las escuelas, seguida por Cintruénigo, que hizo humor sobre figuras internacionales como Trump y Maduro, dejando claro con chispa que “la capital de la Ribera es Ribaforada, ni Toquero ni Trump, es Ribaforada”.
El público eligió la actuación de Corella como la mejor del XI Festival de chirijotas Villa de Murchante.
Letras que conectan con el presente
Las escuelas de Larraga, Arróniz y Mendavia subieron al escenario con letras que aludían al poder económico y las exageraciones mediáticas. La de Corella hizo humor sobre el tiempo loco de estos días, encendiendo risas y aplausos.
Más adelante, Buñuel y Murchante recordaron con tono jocoso una actuación previa de Aroa Berrozpe en Baluarte, en la que se mencionó a Ribaforada como ejemplo de impulso local por su alcalde y su gestión.
Chirijotas, crítica y tradición
Entre las estrofas, no faltaron referencias a cuestiones propias de Murchante, como la reciente apertura de un centro de día o la ausencia de policía municipal, siempre tratadas con ironía y humor.
El público, protagonista
Como en ediciones anteriores, para premiar la mejor interpretación se entregó un jamón. El ganador de esta XI edición fue el grupo de Corella, elegido por votación del público asistente.
El cierre del festival reunió a todas las escuelas sobre el escenario para cantar una chirijota conjunta. La letra no podía ser otra que una reflexión satírica sobre Ribaforada y los supuestos favoritismos mencionados durante el acto, con la risa como protagonista.
Organización y acompañamiento musical
La organización del evento corrió a cargo de la escuela de jotas de Murchante, que contó con el apoyo de la Rondalla Santa Cecilia para acompañar las actuaciones. Su esfuerzo fue clave para mantener viva la tradición de las chirijotas en la localidad.
El XI Festival de chirijotas Villa de Murchante volvió a demostrar la fuerza de la música popular, la sátira social y la participación comunitaria como herramientas culturales que unen a la Ribera.